RESEÑA BIOGRÁFICA

Rilke,
Rainer Maria (1875-1926), escritor austriaco, nacido en Praga, considerado
uno de los poetas modernos más importantes e innovadores de la literatura
alemana, por su preciso estilo lírico, sus simbólicas imágenes y
sus reflexiones espirituales.
Primeros años
Rilke
nació en Praga, el 4 de diciembre de 1875. Después de una infancia
solitaria y llena de conflictos emocionales, estudió en las universidades
de Praga, Munich y Berlín. Sus primeras obras publicadas fueron
poemas de amor, titulados Vida y canciones (1894). En 1897, Rilke
conoció a Lou Andreas-Salomé, la hija de un general ruso, y dos
años después viajaba con ella a su país natal. Inspirado por las
dimensiones y la belleza del paisaje tanto como por la profundidad
espiritual de la gente con que se encontró, Rilke se formó la creencia
de que Dios está presente en todas las cosas. Estos sentimientos
encontraron expresión poética en Historias del buen Dios (1900).
Después de 1900 Rilke eliminó de su poesía el vago lirismo que,
al menos en parte, le habían inspirado los simbolistas franceses,
y, en su lugar, adoptó un estilo preciso y concreto, del que pueden
dar ejemplo los poemas recogidos en el Libro de las imágenes (1902;
ampliado en 1906) y las series de versos de El libro de las horas
(1905), que consta de tres partes: El libro de la vida monástica,
El libro del peregrinaje y El libro de la pobreza y de la muerte.
Esta obra le consolidó como un gran poeta por su variedad y riqueza
de metáforas, y por sus reflexiones casi místicas sobre las cosas.
Influencia
de Rodin
En
París, en 1902, Rilke conoció al escultor Auguste Rodin y fue su
secretario de 1905 a 1906. Rodin enseñó al poeta a contemplar la
obra de arte como una actividad religiosa y a hacer sus versos tan
consistentes y completos como esculturas. Los poemas de este periodo
aparecieron en Nuevos poemas (2 volúmenes, 1907-1908). Hasta el
estallido de la IGuerra Mundial, Rilke vivió en París, desde donde
realizó viajes por Europa y el norte de África. De 1910 a 1912 vivió
en el castillo de Duino, cerca de Trieste (ahora en Italia), y allí
escribió los poemas que forman La vida de María (1913), a los que
después pondría música el compositor alemán Paul Hindemith, e inició
la primera redacción de las Elegías de Duino (1923), obras en las
que se percibe su acercamiento a la filosofía existencial de Sören
Kierkegaard.
En
su obra en prosa más importante, Los cuadernos de Malte Laurids
Brigge (1910), novela comenzada en Roma en 1904, empleó corrosivas
imágenes para transmitir las reacciones que la vida en París provoca
en un joven escritor muy parecido a él mismo.
Últimas
obras
Rilke
residió en Munich durante casi toda la IGuerra Mundial y en 1919
se trasladó a Sierre (Suiza), donde se estableció, salvo visitas
ocasionales a París y Venecia, para el resto de su vida. Allí completó
las Elegías de Duino y escribió Sonetos a Orfeo (1923). Estos dos
ciclos son considerados como su logro poético más importante. Las
elegías presentan la muerte como una transformación de la vida en
una realidad interior que, junto con la vida, forman un todo unificado.
La mayoría de los sonetos cantan la vida y la muerte como una experiencia
cósmica. Rilke murió el 29 de diciembre de 1926 en Valmont (Suiza).
La
obra de Rilke con su hermetismo, soledad, pereza llegó a un profundo
existencialismo e influyó en los escritores de los años cincuenta
tanto de Europa como de América. En lengua española, Rilke tuvo
excelentes traductores -admiradores- como Francisco Ayala, Pablo
Neruda, Gonzalo Torrente Ballester o José María Valverde.
Fuente:
Enciclopedia Encarta 99
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