Desde
España llega Héctor, muy joven, nacido el 25 de enero del 81, y
así se presenta él mismo (su semblanza es tan interesante como su
cuento):
"Nací
en Martos, un pueblo de la provincia de Jaén. Casualmente, mis padres
son dos, uno se hace llamar padre y se dedica a la física y la otra
madre y se dedica a ser una gran madre: bastante convencional ¿no?
Ahora estoy en Granada, donde estudio derecho. Aunque mi nacionalidad
es la española, me siento fundamentalmente andaluz, ya que es aquí
donde he vivido siempre. De mi carácter mucho podría decir, pero
con poco basta, se podría resumir en que gracias a la Iglesia, soy
ateo, gracias a los partidos políticos, soy anárquico hasta en lo
que como, gracias a los amigos, no creo en la amistad, gracias a
la policía, no creo en la seguridad y gracias a un montón de causas
y efectos de ese tipo, sólo creo en mí mismo. Sí, ya sé que es considerablemente
poco. Disfruto escuchando a Beethoven y a los Beatles, leyendo a
Cortázar y a Borges, y viendo películas de Stanley Kubrick, pero
por encima de todos, siento una especial admiración por el prosista
más grande que ha dado España: Mariano José de Larra. Odio el capitalismo
y a todos aquellos que no se respetan a sí mismos, así como a la
gente que se deja manipular y captar por los grupos organizados.
Escribo no porque me guste o me reporte un placer especial, sino
porque es lo que mejor y más fácil sé hacer, simple cuestión de
lógica. En cuanto a mi situación personal, hijos no los he contado
últimamente, pero creo que no tengo, y novia, a no ser que no me
haya dado cuenta, tampoco. El resto de mi vida, es un conjunto de
episodios intrascendentes".